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La historia inacabada

¡Buenas tardes Merodeadores! ¿Qué tal estáis? Hoy os traigo una nueva iniciativa que, no lo se fijo me parece haber visto en otro blog, así que si a alguien le suena que esta idea la he podido sacar de su blog que lo ponga en un comentario y le nombro en la entrada. Bueno, como su nombre indica, tratara sobre una historia pero... ¿De quién? Pues la respuesta es simple, de todo el que lo desee, incluyendo a dos escritoras amigas y seguidoras del blog que han aceptado nuestra propuesta. 

La iniciativa consistirá en seguir una historia ¿Alguna vez habéis jugado al "Teléfono escacharrao" de niños? Pues esto será parecido, cada uno escribiréis entre dos y cuatro párrafos conociendo solamente el fragmento escrito por vuestro antecesor. Por ejemplo: si te toca escribir en quinto lugar, solo conocerás el escrito del que lo hizo en cuarto lugar. ¿Qué os parece? ¿Fácil? Pues vamos a complicarlo un poco, después de discurrir me he dicho ¿por qué no obligar a cada escritor a utilizar tres palabras aleatorias? Me explico, pongámonos que me toca escribir en tercer lugar, al terminar de escribir mi fragmento lo mando al correo (que especificaré mas tarde), pues con mi fragmento de la historia tendré que incluir tres palabras aleatorias, para ello, habremos de escoger cualquier libro o diccionario, abrirlo por cualquier página y señalar un punto de esta, si en el punto señalado hay una palabra será la elegida. Se repetirá el proceso tres veces y las tres palabras elegidas serás enviadas junto con la historia al correo, nombre del escritor y blog de este en caso de tenerlo.

¿Alguna duda hasta aquí? Sí, pues dejarla en los comentarios y os responderé a la mayor brevedad.



Normas

1. Tiempo límite para escribir el fragmento: Cuando llegue vuestro turno un correo os llegará con el asunto "Tu turno en la Historia Inacabada". En el tendréis el fragmento sobre el que deberéis basaros para escribir. La fecha límite para enviar vuestro fragmento será de una semana, sino pasará al siguiente. Si llegado el momento no tenéis tiempo para escribir se agradecería un aviso para pasar al siguiente.

2. Escribir un mínimo de dos y un máximo de cuatro párrafos: Esta norma esta hecha para que los fragmentos seas parecidos en extensión. Esto no esta cerrado ya que si se necesitan cinco párrafos no importaría, pero si os amoldáis mejor. 

3. Escribir en Word, estilo Arial tamaño 12: También por la extensión esta norma es inamovible.

4. El plazo para inscribirse acaba el día 17 de agosto.

¿Cómo participar?

Para participar deberéis seguir los siguientes puntos:
  • Llevaros el banner de la iniciativa a vuestro respectivo blog y enlazarlo a esta misma publicación. 
  • Seguir el blog La Zona Escrita (Optativo)
  • Realizar una entrada anunciando la iniciativa en los respectivos blogs.
  • Mandar un Tweet anunciando la iniciativa y esta entrada (Optativo)
  • Mandar un correo a lazonaescrita@gmail.com con el asunto "Quiero participar en la Historia Inacabada" en la cual deberéis poner vuestro nombre y el link a vuestro blog.
¿Os ha gustado la iniciativa? ¿Qué mejoraríais? Sabéis que vuestros comentarios son un poco de alegría cuando los leo ¿Hasta otra ocasión Merodeadores!

El tiempo

El minutero del reloj corre, sigue su trayectoria, los segundos pasan con su sonido a un compás constante. Sin pensar en nada descubro un mundo nuevo ¿Cómo soñar con cuentos de hadas cuándo la imaginación no es compatible con tantos y tantos sueños rotos por el mundo? Es fácil, el tiempo pasa y derrochamos cada momento intenso, cada milésima, cada fragmento de vida. A todos nos gusta evadirnos, vivir en un mundo idealizado y creado por y para nosotros. Así surgieron los cuentos de hadas y caballeros andantes que rescatan princesas de dragones, así Don Quijote se lanzaba sin pensarlo hacía aventuras, luchaba contra molinos o buscando el yelmo de Mambrino. Todas estas historias y más nacen en sueños, sueños irreales que aguardan a través del tiempo por escritos, sueños plasmados en palabras sobre hojas escritos con tinta y recuerdos pero ¿Qué pasa después de las perdices? Nunca pensamos lo que pasa después, el tiempo puede cambiar, puede distorsionar tanto las cosas que nunca sabremos que pasará después de las perdices, así que nunca olvidemos que el minutero del reloj corre, sigue su trayectoria, que los segundos pasan y su sonido a un compás constante vuelan, se desvanecen.

El primer síntoma de que estamos matando nuestros sueños es la falta de tiempo - Paulo Cohelo

Somos el tiempo que dedicamos a nuestros sueños - Paulo Neo




Entrevistamos a Maribel Aparicio

¡Buenas tardes Merodeadores! ¿Qué tal estáis? Espero que bien pues hoy os traigo una entrada peculiar, ya que con esfuerzo y moviendo entre las redes sociales he conseguido contactar con bastantes escritores noveles y alguno con mas experiencia. Entre los escritores noveles he conocido a Maribel Aparacio,escritora de El colegio de los sueños, una obra muy joven dirigida a un público infantil, publicada en septiembre de 2014. Maribel nos ha concedido una ronda de preguntas para descubrir y profundizar mas sobre su mundo. Pues con esto ¡Comenzamos!




Maribel Aparicio Cubells se presenta


Me llamo Maribel Aparicio Cubells, vivo en Valencia, soy piscis y tengo 29 años. 

Estudiante de Educación Infantil y una enamorada de la Psicología y neurología. 
Mis aficiones son la lectura, escuchar música, series policíacas, quedar con mis amistades, asistir a charlas literarias.  Tengo un perro llamado Chispa y una periquita. 

Me gustaría enseñaros mi blog teatral juvenil, un pequeño trocito de mi. 


Entrevista

¿Cuántos libros has publicado a lo largo de tu vida?


Dos. Uno de poesía, que no he dado mucha calidad y es como algo personal más que algo profesional y segundo una obra juvenil, que para sería como mi primer trabajo de "calidad".


¿Qué estilo prefieres? ¿Tienes una línea marcada o dejas correr tu imaginación en cada obra?


Me gusta probar todos los géneros, porque cada género es un reto y a su vez un aprendizaje nuevo. Prefiero dejar volar la imaginación.


¿Cómo decides que lo que quieres expresar sea en prosa o en verso?


Depende de lo que piense en cada momento del tema que sea, y siendo una misma intento mostrarme ante los demás


Para ti, como escritora ¿Qué es la literatura?


Es la forma de invitar a pensar, sentir y vivir lo que somos cada uno de nosotros.


¿Qué relación tienes con Internet? ¿ Ha aportado algo en tu vida de escritora?


Me encanta, porque es un medio sin fronteras y no importa la distancia porque todos nos podemos comunicar. Como escritora me ha venido bien la publicidad y comunicación, como las visitas a mis blogs de todos los lugares, he tenido el privilegio de intercambiar opiniones con otros escritores.

A parte de la escritura y la lectura ¿A qué te dedicas? ¿Qué más aficiones tienes?


Estudio Educación Infantil. Me encanta la repostería, salir con mis amigas y soy una enamorada de la psicología.


¿Estas escribiendo algo en estos momentos? ¿Tienes alguna idea que nos puedas revelar?


Me he propuesto hacer una serie de dibujos basada en mi obra juvenil llamada "El colegio de los sueños", mi idea es de hacer 20 capítulos de 30 minutos cada uno, si ambas partes nos ponemos de acuerdo será en Grecia y estoy encantada. Y posteriormente tengo en mente hacer un 2º libro de teatro que será una continuación del 1º

Nos gustaría acabar con  una pregunta bastante "especial" para nosotros ¿Cómo conociste La Zona Escrita? ¿Y qué piensas sobre nuestro pequeño espacio?

Como una buena amante de los medios sociales,por facebook. Sobre La Zona Escrita pienso  que esta genial y os animo a que sigáis igual de bien en el futuro.



Para acabar queremos que seas tu la que nos hace una pregunta a nosotros.



¿Qué deberíais mejorar o añadirías a vuestro blog ?



Realmente, creo que podríamos mejorar todo, desde el diseño que llevo un tiempo intentando cambiar, hasta el tiempo que tardamos en publicar, pasando por algunos contenidos, sin olvidarnos de indagar un poco en los widgets, por otra parte, estamos trabajando en una versión para teléfonos móviles, pero que tras sucesivos intentos sigue sin dar resultado.

Noveles por aquí, autores por allá

¡Buenas noches, días o tardes Merodeadores de La Zona Escrita! Después de un breve periodo inactivo (hay fechas en mi vida que son un caos, una anarquía en ciertos  meses puntuales al año) volvemos ¡Y cómo lo hacemos! En este periodo me he encargado de hablar con escritores y autores para participar en este nuevo proyecto dentro del blog que consistirá en:

1. Informar sobre las obras del autor.

En este primer punto expondremos la temática que escribe el autor/a en cuestión, así como alguna de sus obras y si se da el caso, la obra mas conocida que tenga publicada. Así como puntos de venta de la obra en cuestión.

2. Proyectos en curso (Opcional)

Este punto es opcional ya que no todos los autores tienen nuevas ideas en camino. Aún así para aquellos que dan rienda suelta a su imaginación y si lo tienes, os enseñaremos su trabajo mas reciente, ese trabajo que muy pocos han conocido y que deparará muchas sorpresas.

3. Entrevista

Este punto es para todos esos chismosos que quieren saber algo sobre la vida de los autores, como su inspiración gustos etc.

En el primer "Noveles por aquí, autores por allá" contaremos con Maribel Aparicio Cubells, una buena amiga que ha querido inaugurar esta sección y nos ayuda muchísimo con el blog, una mujer dispuesta a darlo todo a cambio de nada y de luchar por lo que vale la pena.


Esto es todo Merodeadores, si tenéis alguna idea mas manifestaros. Espero que sea de vuestro agrado y si conocéis o sois algún autor interesado contactad con migo en lazonaescrita@gmail.com

¡Hasta otra Merodeadores!

EL; El exhibicionismo

Para empezar, EL; son las siglas de "Ejercicio Literario" y así se titularás todas las historias que escriba con este ejercicio. Esta relato no es ninguna vivencia personal ni nada por el estilo. Con esto dicho c
omenzamos, mis "Palabras Ramdon" de hoy son:

1. Exhibicionismo
2. Soconusco
3. Brindar
4. Moraleja

El exhibicionismo


"No todos los cuentos tienes moraleja"- me dije tras el incidente. Quizá sea mejor robar a ciudadanos honrados y escapar a las Maldivas, donde, gracias al esfuerzo de los incautos que cayeron presa de tus chanchullos, se pagarán una vida de lujo, invitando a copas para brindar con chicas hermosas que se peleen, no por ellos, si no por que ellos solo son los hombres que atraen a preciosas mujeres que les exprimirán todo lo que puedan y se marcharán sin compasión alguna.


Siguiendo el tema que nos ocupa, quizá sea mejor dedicarme a la política en España, recoger sobres y maletines que parece no estar penado que acabar esposado (como es mi caso) por practicar el exhibicionismo en una playa pública en pleno febrero, si, ya se, estás loco ¿Cómo haces eso? etc. Nose, no soy uno de esos que con una bajadita de temperatura se encierra en casa y se dedica a calentar soconusco en una taza para combatir el "frio", en mi caso, me gusta el frio.

Recapitulando, por culpa de esta ley absurda en contra de dejar a la gente exhibir su cuerpo a gusto, me he replanteado las incongruencias del sistema judicial español (el caso de los políticos...) acabando por decidir irme a algún país donde la practica de exhibir el cuerpo de cada cual sea legal.




Ejercicio literario

¡Hola Merodeadores de La Zona Escrita! Esta tarde, deambulando y visitando otros blogs, cuentas de twitter, páginas y gente de facebook he leído una entrada que ha llamado mi atención. Esta entrada, que relataba un ejercicio literario que te ayuda a mejorar tu capacidad de escribir relatos e historias, esta publicada en El Blog de Marta Conejo (que aconsejo que visitéis y descubráis). Con todo esto he decidido realizar dicho "Ejercicio Literario" que consta de varios pasos.


1. Escribir diariamente: Consiste en escribir un relato corto de unas dos caras como mucho, que pueden dar pie a historias mas largas, a gusto de cada cual.

2. Ponernos barreras: Escribir un relato corto es demasiado fácil ¿No creéis? Estas barreras o impedimentos se basan en; coger un diccionario cualquiera, abrirlo por cualquier página y escoger un palabra. Repetiremos este proceso cuatro veces, obteniendo así nuestras Palabras Clave o (como dice Marta Conejo) Palabras Ramdon que tendremos que utilizar obligatoriamente en nuestro relato (los vervos pueden ir conjugados en cualquier forma, pero deben utilizarse al menos una vez).

¡Esto es todo! Con esta base comenzaré a escribir y publicar mis relatos a partir de mañana ¿Os animáis? Si así lo hacéis espero que me contéis vuestra experiencia.







Historia de "Juguemos con las palabras"

Lo primero, he tenido que modificar un poco las propuestas para que encajasen.


Problema al que se enfrenta el protagonista: Esther María Hernandez
Facetas del Protagonista: Rose B. Loren
Contexto histórico: MªIsabel Aparicio Cubells



La historia

En el escritorio, entre papeles y tinta, los manuscritos relatando la reconquista cobran sentido en forma de palabras. Addy, siempre pensativo se sobresaltó al escuchar que su padre Nikola lo llamaba a gritos desde la calle.
-         Addy, vamos a la taberna, están reclutando a gente para llevarlos a Granada y conseguir recobrar al fin nuestras raíces cristianas.
-         Padre, ya sabes que no quiero ganarme la vida matando, me considero cristiano, pero me gusta escribir relatos sobre héroes españoles y mitos sobre aquellos cristianos a los que los musulmanes temen.
-         Addy, te he dicho mil veces que eso son bobadas ¡Sal ya y vamos a la taberna!- Exclamó Nikola

Addy, bajo la cabeza, ordenó un poco su escritorio y recogió las únicas hojas que se encontraban escritas y las escondió en su habitación, cogió sus pertenencias y se encaminó hacia la puerta. Su padre lo esperaba en la calle, fría y transitada por las capas mas bajas de la sociedad, Addy aprendió a leer y escribir, a diferencia de su padre, porque conoció a un monje que le enseñó y le inculcó el arte del saber.
Addy cerró la puerta a sus espaldas y siguió a su padre entre calles estrechas y abarrotadas de borrachos, recitando para sus adentros unos versos de El Cantar del Mio Cid, un par de calles después llegaron a la taberna de paredes sucias, gente bebiendo y grupos de personas en estado de embriaguez. Pasaron a la taberna, en una de las mesas un hombre con porte elegante y estado misterioso escribía nombres en un papel, Nikola hizo un gesto a su hijo para que se acercase al hombre y así lo hizo  Addy, dio su nombre y el hombre le entregó un par de monedas para que se tomase algo mientras esperaba para partir hacia Granada.

Fuera de la taberna, ya la gente se disponía para partir hacia Granada. El hombre que anteriormente le entregó las monedas lideraba al grupo, que ya se había echado a andar para luchar contra los musulmanes para terminar la reconquista.

Meses después, los ojos verdes de Addy releían sus historias de héroes, escritos que describían las batallas que Addy había vivido en sus días ayudando para la reconquista. La voz del hombre del sombrero que conoció en la taberna sobresaltó a Addy, que levantó la cabeza dejando su piel morena a la luz. El hombre del sombreró se hacia llamar capitán y lideraba un grupo de personas que colaboraban en la reconquista, el capitán luchaba con fiereza contra los musulmanes que habían asaltado el campamento en el que Addy y sus compañeros residían. Addy recibió un pequeño roce de una espada, que había conseguido esquivar a duras penas, addy desenvainó su espada, que se interpuso entre el y la estocada de su enemigo, evitando que la espada llegase a tocarlo. El hombre que intentaba matarlo era mucho mas moreno que Addy, tenía los ojos marrones y media algo menos que él. El enemigo grito con fiereza y levanto su espada, Addy aprovechó este movimiento para lanzar su ataque a las costillas de su enemigo, la espada se hundió en la carne de este que perdió el equilibrio y fue al suelo, Addy se abalanzó sobre el y le propino un golpe en la cara con el puño, solto su espada y sacó un pequeña daga que clavó en el cuello de su enemigo. Addy se levanto y dejo tirado el cadáver de aquel hombre, se agachó para coger su espada y un filo hizo un corte en su pierna,  haciéndole caer de nuevo al suelo, Addy observó como otro hombre alzaba su espada ante el, se miraron a los ojos y Addy comprendió que estaba viendo a la muerte, la espada de su nuevo enemigo cayo sobre su pecho abriendo una herida grave, y nueva mente pasó el filo de la espada por el cuello de Addy, que abrió una pequeña herida finalmente la espada se hundió arrebatando la vida de Addy.
Años después, en la habitación que en un tiempo fue de Addy, alguien encontró un manuscrito en el que destacaban dos nombres, Calisto y Melibea.

¿Qué os ha parecido? ¿Os gustaría intentar otra vez este juego? Deja tu opinión en los comentarios.

Juguemos con las palabras

Propongo un pequeño juego, consiste en lo siguiente. Escribiré una pequeña historia en la que vosotros elegiréis el contexto histórico, el sexo, clase social, edad y profesión del protagonista, el problema que tiene que resolver y el lugar donde se ambienta la historia.
 Deberéis mandarme un correo a lazonaescrita@gmail.com con los siguientes apartados:
-Contexto histórico.
-Facetas del Protagonista: Sexo, clase social, edad y profesión.
-Problema al que se enfrenta.
-Lugar donde comienza y se ambienta parte de la historia.

Elegiré cada uno de los apartados según mi gusto, pero no serás dos apartados de una misma persona. También publicare el nombre de la persona que a aportado la idea del apartado. Por último ¿Qué os parece que suba la pequeña historia en una semana? Contando el tiempo desde cuando reciba como mínimo 4 correos (uno por apartado)

Carta a Cupido

Hola,
Te escribo para decirte que no puedo, que no puedo con este ardor que en mi pecho se acomoda para hacer que mis entrañas ardan, que mis pensamientos ardan, ardan en deseos donde solo ella y yo formamos parte de un universo paralelo. He de confesar que solo la lucided de su mirada hace que mis sentimientos mas oscuros y escondidos reluzcan, no tanto como sus ojos relucen en mi alma partiendo esta en trocitos, trocitos que reflejan solo el momento donde nuestro amor, imposible gracias a tu labor, querido Cupido, imposible gracias a que tu caprichosa mentalidad de niño infantil, o quiza causado por la locura que usas de lazarillo, en todo caso, con este escrito solo le pido a Dios, a ti, o a quien quiera que pueda hacer que este dolor se temple, que deje de castigar a mis sentidos y que solo yo sea capaz de controlar mis sentimientos y emociones, querido Cupido, deja de usar tus flechas en mi contra y asi que cada uno de los puntos estipulados en el anterior escrito sean cumplidos y con esto moderar el dolor que mi cuerpo alberga, por la lucided de sus ojos.

El peor error de mi vida

Capítulo 1: Mi historia.
Estaba frente a la hoja, dejé tres preguntas sin contestar, mi ansia por saber mi futuro me mataba. Era la séptima vez que me presentaba al examen de conducir, todas las anteriores fallidas, pero esta vez todo parecía distinto, esta vez marcaría una parte fundamental de mi vida.
Días después, me acerqué  al tablón de anuncios,  eso parecía una batalla campal, dos discutían cuando yo intentaba pasar entre la gente. Cuando llegué al tablón había pasado demasiado tiempo, los que antes discutían se habían multiplicado por dos infinitamente, tardé en encontrar mi nombre, no me lo podía creer, otra vez no, volví a suspender.
Yo quería sacarme el carné antes de que mi hermana pequeña cumpliese los 18 años, pues solo nos llevábamos cinco. Yo soñaba con llevarla en coche como mi hermano hacía conmigo, escuchando canciones de El Barrio mientras hablábamos o discutíamos. Pero eso ya era imposible pues me habían encarcelado, por un motivo que no explicaré ahora, y hasta dentro de 20 años no podría salir. Mi hermana dentro de veinte años tendrá  unos 37.
Capítulo 2: Recuerdos.
Estaba en casa, con trece años de edad, metido al ordenador cantando locamente, como cada tarde. Mi hermano entró a casa alterado, pues había estado llamando un buen rato, me dijo que si iba con él a Guriezo. Me vestí rápidamente y bajé tan rápido que casi me caigo por las escaleras, subí al coche, un Kalos rojo. En el camino estábamos buscando una canción en el disco de El barrio; cuando la encontramos ya estábamos en la autopista, no había mucho que contar pues solo se veía la carretera gris, arbustos y coches. Miraba por la ventana, solamente veía unas casas y verde, mucho verde. Llegamos a nuestro destino, mi hermano dio tres golpes a la puerta y su amigo abrió desde dentro. Se hallaba todo cubierto de polvo, fuimos a la parte trasera de la casa, un amplio jardín invadía ese espacio, a la derecha se veían una vallas de metal, al principio creía que eran las vallas para las ocas que se hallaban en el campo, pero al acercarnos se veían gallinas, con lo cual era un gallinero. Volvimos dentro y subimos a la parte superior para ver la incubadora. Allí arriba era todo más limpio, en la pequeña incubadora estaba encerrado un pollito nacido el día anterior. El pollito tenía color entre amarillo y marrón, tenía los ojos muy cerrados, parecía ciego y tenía las patas muy cortas.
Fuimos a tomar algo y luego nos fuimos a casa. Por la autovía solo se veían las luces de los coches, solo podía contarlos y clasificarlos por colores. Entrando a Santoña miraba hacia el  frente el muelle, cuando pasé íbamos hacia Berria pues el lago cristalino donde se reflejaba la luna llena era lo único a la vista humana, aparte de la carretera iluminada por las luces del coche. Llegamos al muro que rodeaba el penal de El Dueso, la mayor parte era un gran muro pero había una zona con verjas rojizas, parecían estar roñosas vistas desde el coche. A lo lejos se veía un mar tan luminoso que se veía en una noche de luna llena. Su luz alumbraba el camino, llegamos a unos chalets color salmón, antes de llegar allí se veían muchos chalets y algún que otro hotel o restaurante. Allí dejamos al amigo de mi hermano. Después fuimos dirección a Argoños, volviendo dando una vuelta con el coche. Mi hermano aparcó cerca de mi portal subimos a casa, cené y me puse a leer. Pues en este viaje supe que quería llevar en coche a mi hermana pequeña.
Capítulo 3: A la cárcel.
Cuando volví a casa después del desastre del suspenso pensé: ya he hecho muchas veces el examen de conducir. Así que imaginé que  ya sabría conducir, cogí el coche de mi madre, ese Kalos rojo que conducía mí hermano en sus viajes, mi madre no sabía que lo había cogido. Recorrí la calle principal parando en la gasolinera para repostar. Me dispuse a salir por los puentes, con tan mala suerte de que había un control de alcoholemia; como me pidieron el carné, salí pitando hacía Cicero girando en dirección a Santander, en la autovía hubo un accidente, me retrasé yo pero ellos conmigo, los tenía en el faro de atrás, pues era como una película, estaba perseguido por la policía. Todos los coches se habían parado para observar la persecución, dejando el final de la autovía cortado, así que salté por la ventanilla al capo del coche de delante, corté las cuerdas de un camión maderero formando una rampa de troncos, salté de nuevo cayendo dentro del coche. Se había roto el tubo de la gasolina, así que volé por los aires por encina de los troncos y eché un mechero al aire, encendido por supuesto, pues al hacer contacto con la gasolina que se derramaba aún por debajo del coche rojo, provocó que los coches policiales  y los de alrededor volasen como si de una bomba nuclear se tratase. Cuando pasé el túnel que hacía de entrada a la zona de Astillero, los policías acorralaron el perímetro, donde me dispuse a entregarme.
En el juzgado, el veredicto fue culpable, 5 años de conducción temeraria y otros 15 por muertes provocadas. Estaba perdido. ¿Cuál llegaría a ser mi destino?
Capítulo 4: Ya estoy dentro
Acto seguido  del veredicto del juez, dos guardias, uno con la piel rolliza y el otro flaco y larguirucho, me agarraron por los brazos tirando, como si de una soga se tratase, arrastrando los pies para retrasar el encarcelamiento y luchando con todas mis fuerzas para escaparme de esos dos personajes. Me echaron a la parte trasera de una furgoneta vieja, sucia y gris, los dos guardias subieron a la parte trasera. ¿Cuántos criminales se habrían sentado ahí? Esta arrancó y tras media hora atado de pies y manos, la furgoneta se paró definitivamente, los guardias me agarraron y entramos a un edificio, donde me dieron el típico mono naranja y el pijama reglamentario. Los dos guardas se marcharon y el hombre que estaba allí me mandó quitarme la ropa, me la quite despacio y avergonzado, me dieron un manguerazo y  el frío agua recorría mis venas. Tras la “primera ducha” me mandaron ponerme el mono naranja, y me explicaron que el naranja es el mono de trabajo, la ropa que yo había llevado servía para los ratos libres y las comidas; el pijama, para dormir. Me asignaron la celda número 23. Mi compañero dormía en la litera de arriba, tenía cara de pocos amigos y era alto y robusto, como un armario ropero. Un instante después de mirarlo a los ojos, me preguntó que por qué motivo me habían encarcelado, y le conté la historia, desde los siete exámenes de conducir hasta la persecución. El me contó que le tendieron una trampa y llevaba 5 años allí metido, que pasado mañana le soltarían y que realizaría su venganza esperada con ansia y ganas. Momentos después yo cerré los ojos y me sumergí en un profundo sueño.
Capítulo 5: ¡Qué raro es esto!
Me desperté aturdido y cansado, no había nadie en la celda ni en los pasillos de fuera. Mi jaula estaba abierta. Muy raro me parecía, me marché de la celda y fui hacia el comedor, desértico e inhóspito. Entré en la cocina y ni las cocineras estaban allí. Marché en busca de mi neceser, agarré el champú y di la vuelta camino a los baños. A la llegada no encontré a nadie, bueno sí, un par de ratas. Me duché, dejé el neceser en mi celda y paseé por la prisión. Solo ratas y más ratas. Qué raro, si no hay ningún lugar por donde puedan entrar. Una rata asustada por mis pasos, bueno todas, pero es la única que volví a ver en un rato, bueno, esta rata seguía asustada e intentaba escabullirse por la entrada secreta. Tras unos 20 minutos persiguiéndola, se escabulló por un matorral que estaba pegado al muro, estuve mirando y ahí, ahí estaba la entrada secreta. Me metí dentro a ver adónde llevaba. De repente las voces de los guardias resonaron a lo largo del tubo, instantes después el tubo cayó encima de mi. Me asfixiaba, no podía coger aire, mis huesos se machacaban cuando…
Desperté en mi celda de nuevo, los guardas daban la voz de alarma, todos los presos gritaban, no me enteré de nada hasta que me dije ¿Dónde esta mi compañero? Ese hombre con cara de pocos amigos, grueso y robusto. Lo del túnel era todo un sueño, mi compañero se escapó un día antes de su liberación. ¿Habrá cumplido su venganza? ¿El verdadero culpable del crimen estaba en esta misma prisión? No entendía nada. Esperé una hora y media más para ir a desayunar una magdalena rancia y leche fría con supuesto “cacao” o un café frío, a elegir.
Capitulo 6: Venganza cumplida
Tras el desayuno me fui a por mi neceser y marché a la ducha. No había nadie, parecida a la ducha del sueño, se oían ruidos, por si acaso, me pellizqué. Esta vez no estaba soñando. Los ruidos seguían, continué el camino de las ondas y en menos que canta un gallo, una mano tapó mi boca y me metió en un pasadizo oculto. Era mi compañero, llevaba su mono naranja y llevaba varios días sin afeitarse. Me contó que ya había cumplido su venganza y que no quería pagar por su crimen y el que no cometió, quería escaparse y necesitaba mi ayuda. Ideamos un plan, a la hora de la comida quedábamos allí, durante un mes le llevaba restos de la comida, una que otra magdalena rancia, mantequilla, algún mendrugo de pan, un filete medio crudo, etc.. Con la barba que tenía parecía la representación de Jesús de Nazaret. Teníamos ya casi todo el túnel hecho. Pero necesitábamos una distracción para la escapada final. Un día en la comida, dejé una cuchara con un puré blanquecino, azulado, amarillento…bueno, multicolor. Todo calculado, uno daría con el codo el borde de la cuchara y el puré caería encima de otro preso, recreando una batalla de comida. Mientras eso sucedía, yo estaba acabando el túnel.
Una fina capa de pared bajo unos arbustos separaba a mi compañero de su libertad. Se oían ya cómo corrían los guardias, más aprisa que en los San Fermines. Tiramos la fina capa que quedaba y mi compañero se escapó. Los policías estaban vigilando todos los lugares así que pasé varias horas metido en el túnel. Llegué a la cena de milagro, cené unas patatas bañadas en grasas saturadas con un pescado asqueroso con salsa verde; la salsa más espesa que el pescado. Marché a la cama y me ahogué en un sueño profundo.
Capitulo 7:  Pasando el tiempo
Tras la escapada de mi antiguo compañero, un nuevo recluso invadía mi celda. Se llamaba Roberto, era calvo y bajito.  Roberto estaba perdido por la cárcel. Mientras yo seguía pensando y pensando en cómo esquivar el reconocimiento médico, intentaban capturar a la persona que ayudó a mi antiguo compañero a escapar  por el pequeño túnel, que por cierto encontraron. Aparte del reconocimiento, buscaban pruebas por las celdas del largo pasillo gris y triste.
Miguel Rueda, preso número 1623, escuchaba a lo lejos. Yo haciendo como que no oía nada, seguí andando cuando de pronto un guardia me corto el pasó y me llevó con poco cariño hasta la sala médica. Allí me hicieron las pruebas. El túnel ya no estaba vigilado, pues lo descubrieron un año después de que Roberto llegase a mi celda. Bueno en ese año Roberto se suicido por los ataques que recibía por parte  de pandillas enemigas.
Bueno, las pruebas las hicieron un año después de que llegase Roberto. Cuando salí de las pruebas recogí todas mis pertenencias y con sigilo fui en busca del pequeño agujero.
Estaban llenándolo de hormigón después de la intensa vigilancia de los guardias y búsqueda de rastros. Las obras habían empezado ese mismo día, y como cuando llegué a las duchas no había nadie empecé a tirar la pared con un pequeño cuchillo de metal que conseguí recoger de la cocina. Un pequeño hueco por el cual entraba muy pero que muy justo abrí en la pared, continué por el camino estrecho y espera una voz de alarma. Pues dejé un paquete de cigarrillos en el suelo y los presos esperaron a pegarse cuando todo se concentraba en ellos como el foco de un teatro en el protagonista de la obra de este género. Marché a toda prisa a una vieja furgoneta con un antiguo compañero a quien dieron la condicional.
Capitulo 8: El golpe final
La vieja furgoneta abandonada chirriaba como una carretilla de un aldeano. Llegamos a un campo chafado y envolvimos la furgoneta en gasolina, al instante una cerilla, unas llamas que llevaron a una eclosión del motor. Varios kilómetros después, recorridos andando y ya vestido con ropa normal. Llegamos al siguiente punto de control, donde nos esperaba un coche rojo en el parking de un supermercado. Entramos en el coche y de allí marchamos al aeropuerto, ya tenía los billetes para Cuba donde me esperaba mi antiguo compañero de celda, la celda número 23. Aquel hombre alto y grueso que cumplió su venganza y escapó de la misma forma que hice yo.
Capitulo 9: Error de avión
Cuando ya esperaba con una maleta que contenía 4 pares de calcetines, tres camisetas, 3 pares de calzoncillos y un par de pantalones. Todo se complicó, pues solo quedaban 5 minutos para el despegue de el avión que me correspondía, pero varios guardias buscaban por toda la carretera de despegue, subí al avión sofocado y cuando los guardias llegaron para subir, el avión empezó a andar y los dejamos atrás. Despegamos y cerré los ojos hundiéndome en un suspiro que me reconfortó. Este suspiro llevó a un bostezo, el bostezo a cerrar los ojos y de allí a meterme en el séptimo sueño.
Capitulo 10: Cuba, tierra de playas
Ya avisando para aterrizar, me até el  cinturón y escuché las pautas que daban las azafatas. Ya tocando suelo busqué con la mirada a mi antiguo compañero, salimos a toda prisa, enfrente del aeropuerto había una playa preciosa. Montamos en un coche descapotable y allí conversamos sobre el delito que no cometió, y me dijo su nombre. Se llamaba Fernando, pero prefería Fernan. Cuando paró el coche llegamos a una pequeña casita donde me alojé durante un tiempo, conseguí trabajo de repartidor y entre Fernan y yo nos compramos un chalecito cerca de la playa que se veía desde el aeropuerto. Así me labré una nueva vida, carteándome con mi familia, que a veces venían de visita.